Nos presenta un desfile de personajes insólitos, que parecen salidos de una épica desconocida, fragmentos de una narración perdida.
Pavorosos o adorables, no nos resultan ajenos; todos podemos reconocer en ellos a nuestros propios fantasmas y nos vemos impelidos a saludarlos como seres que nos hablan de una profunda dualidad, la que une y separa el sueño y la vigilia, la ficción y la realidad, el miedo y la atracción. Dualidad que nos habita costantemente y que encuentra su expresion en el juego entre abstracción y figuración que Miranda opera en su pintura. Nos invita a participar activamente de ese juego y a dialogar con las bestias que habitan su mundo.
Natalia Cortesi

miércoles, 25 de abril de 2012

Rosa - Noviembre 2011-

viernes, 4 de noviembre de 2011




Trabajo práctico final -2011-

viernes, 29 de julio de 2011

Dueño de las palabras que callas

Carbonilla y acrílico sobre tela 80 x 90

miércoles, 6 de julio de 2011

Arrojado a la suerte

Carbonilla y acrílico sobre tela 70 x 70 cm.

Una mujer bajo influencia

Carbonilla sobre tela 60 x 80 cm.

sábado, 2 de abril de 2011

Recepción y sala de espera

Oleo sobre tela  90 x 110 cm.

miércoles, 31 de marzo de 2010